La terapia o psicoterapia aún estando en pleno siglo XXI sigue etiquetada y no se valora el trabajo que se realiza en el espacio terapéutico, mi intensión es hablar del tema y poder dar respuesta a algunas de las dudas más comunes, con la intención de que poco a poco más personas puedan verse beneficiadas de los ventajas que se pueden obtener con un buen proceso terapéutico. Mitos y realidades:

1. Sólo los qué están locos van a terapia. Es la más común y es por esto que no se acercan a trabajar temas que tiene la mayoría de la gente regular, como problemas de la vida cotidiana (como problemas emocionales, rupturas y duelo).

2. Sólo las parejas que están a punto de la ruptura van a terapia.  Algunas parejas consideran que está bien hacer chequeos regulares para corroborar que todo vaya bien y prevenir situaciones futuras. No es necesario estar al punto de la separación para acudir a sesión.

3. Una vez que empiezas a ir a terapia, lo harás para toda la vida. Este mito es, muchas de las veces, por tener una relación de una terapia psicoanalítica, la cual si puede durar años, sin embargo, hay otros modelos terapéuticos, como la breve, que se habla de 13 a 15 sesiones y se trabaja por objetivos. El paciente determina cuánto tiempo va a terapia, no el terapeuta. Algunos se quedan por años debido a los beneficios que trae a su vida.

4. La terapia de pareja sólo empeorará la relación. La relación ya está como está, pero ir a terapia saca a flote algunas cosas que no se hablan. Siempre será decisión de la pareja mantenerse unida o separarse.

5. En terapia de pareja, los terapeutas se ponen del lado del que actúa como la víctima. No, falso. Los terapeutas ven las dos caras de la moneda. No sería ético.

6. “Yo debería manejar mis propios problemas”. Cuando te sientes mal físicamente, ¿esperas a que tu enfermedad se vaya por sí sola?. Lo mismo pasa con la salud mental, también hay que atenderla antes de que sea demasiado tarde, por el contrario, en la terapia te puede dar muchas herramientas para que, objetivamente, puedas en un futuro enfrentarte a momentos difíciles y sacar lo mejor de ti.

7. “¿Para que ir a terapia si puedo tomar medicamentos?”. Aunque hay situaciones en las que lo mejor hay que combinar los tratamientos, ¿en verdad quieres depender de sustancias para sentirte bien?. No todos los problemas emocionales y psicológicos requieren de medicación.

8. La terapia te hará sentir culpa y vergüenza. Jamás, en terapia nunca etiqueto,, juzgo o critico, todos somos diferentes y tenemos momentos en donde la elección que hicimos fue la mejor en su momento, ¿quién es para criticar? Los terapeutas no son intensos y controladores como los pintan los medios, te ayudarán a empoderarte para tomar tus decisiones.

9. La terapia es como tener a un mejor amigo rentado, ¿por qué pagar?. Los amigos están muy cerca de la situación, lo que puede bloquear su juicio y no ser objetivos. Aparte, es más fácil decirle a alguien tus más profundas emociones cuando hay un contrato de confidencialidad de por medio. Aparte la psicología es una profesión, no una relación, se estudia para eso, y además después se hace una especialidad para poder dar terapia, son horas y horas de estudio y de horas de práctica y supervisión con  especialistas, ¿realmente  crees que un amigo puede ayudarte?

10. Escarbar en el pasado no me ayudará. Puede ser difícil recordar algunas cosas, pero tendrás mejor entendimiento de éstas y las verás desde otra perspectiva, podrás ver para que te sirve en el presente eso que hayas vivido y como usarlo para tener un futuro como tu deseas construirlo.